miércoles, 27 de noviembre de 2013

SECRETOS DE PERSONA SHOPPER. Proporciones de la figura masculina e IMC


No hace mucho os hablé de las medidas antropométricas femeninas y como últimamente tengo un poco abandonado a los hombres, el post de hoy va para ellos.

La silueta masculina es más sencilla ya que, al no tener pecho ni caderas desarrolladas, la acumulación de grasa corporal se centra alrededor del abdomen. Generalmente podemos englobarla en la forma de manzana.

Al contrario que las mujeres que solemos tener formas más redondeadas, los músculos son más perceptibles en el cuerpo del hombre porque están más delineados. Biológicamente somos diferentes, y la menor proporción de estrógenos y mayor de andrógenos y testosterona evita que acumulen grasa en ciertas partes muy comunes en las mujeres, como muslos, caderas e incluso en los brazos a ciertas edades.

ÍNDICE DE MASA CORPORAL (IMC):

Cuando nos referimos al tipo de complexión de un individuo es importante calcular el Índice de Masa Corporal (IMC).
Este índice es una fórmula que se utiliza para evaluar el peso en relación con la estatura, permitiendo medir la composición corporal.
Este dato se obtiene dividiendo el peso en kilos entre la altura en metros elevada al cuadrado:

IMC= Peso en kg / talla en metros x talla en metros

Para interpretar correctamente este resultado debemos tener en cuenta los siguientes intervalos:
·         Un IMC por debajo de 18,5 indica delgadez, malnutrición o algún problema de salud.
·         Un resultado comprendido entre 18 y 25 está catalogado como saludable.
·         Un IMC superior a 25 indica sobrepeso.
·         Un IMC de 30 indica obesidad leve, y por encima de 40 hay obesidad mórbida.

Estos rangos son aplicables a personas adultas, entre 25 y 34 años, y aumentan en un punto por cada diez años a partir de 35. De esta manera, un IMC de 28 es normal para personas de 55-65 años
El IMC es uno de los métodos más empleados y cada vez más extendido para diagnosticar la obesidad por ser rápido, económico y muy accesible.
Sin embargo, no contempla la complexión de la persona (delgada, media o fuerte), sus perímetros corporales (cintura o cadera) o el porcentaje de grasa ni su distribución en el organismo.
El IMC no atiende al posible exceso de grasa, marcador de sobrepeso u obesidad, por lo que éste debe acompañarse de otros análisis de composición corporal.
En personas con una importante masa muscular el índice no es adecuado ya que marcará sobrepeso, al no diferenciar masa muscular de masa grasa.