viernes, 3 de enero de 2014

¿LOS REYES MAGOS ERAN ANDALUCES?


Faltan pocos días para los Reyes Magos, una tradición muy arraigada en España y sobre todo en mi tierra, Andalucía. Porque aquí la mayoría no somos de Papá Noel (algo estupendo por otro lado para que los niños disfruten más tiempo de los regalos en las vacaciones, todo hay que decirlo), sino de los Reyes. Y en La Puebla de Cazalla con una particularidad tan antigua que no sabría deciros desde cuándo. Aquí, los Reyes Magos pasan mucho antes que en otro lugar, pues dejan los regalos a las doce de la mañana, mientras los niños esperan en la plaza del ayuntamiento cantando “Diego, toca las campanas que son las doce de la mañana. Melchor, Gaspar y Baltasar, que me echen ya”

Las Navidades pasadas (no este diciembre de 2013, sino en 2012), el anterior Papa dijo que los Reyes Magos no eran de Oriente, sino de Andalucía, exactamente de la zona del antiguo Tartesos. Esta noticia generó un gran revuelo, como todo cambio después de 2000 años.
Con este motivo y por ser Andaluza de generaciones y orgullosa de serlo, se me ocurrió escribir lo que ahora os presento y mandarlo a un periódico que por cierto me lo publicó. Fue El Correo de Andalucía, del que aquí os dejo la reseña  escaneada con mi escrito.


DICE EL PAPA QUE LOS REYES MAGOS ERAN ANDALUCES, ¿SERÁ POR SU MAGIA?

Cuando escuchamos las palabras “Reyes magos” ¿en qué pensamos?: en ilusión, regalos, alegría, familia, nacimiento, humildad, generosidad,… y otro montón de palabras o más bien sentimientos que nos embriagan, nos hace ser más felices y querer hacérselo a los demás. Nos suena a “nuestro de siempre”, a portal, a día cinco y seis de enero, a que acaban las vacaciones y empieza el cole (cuando somos más pequeños); a nuestros padres como locos intentando que no descubramos esos regalos que con tanto amor escondían hasta que llegaba el día (cuando éramos un poquito más mayores) y ahora nosotros hacemos lo mismo con nuestros hijos. En definitiva ¡A MAGIA! Y qué mayor magia que la del sur, la de nuestro sur, ya se llame Tartesos o Andalucía.
De dónde mejor que de aquí podían ser esos hombres sabios y generosos de los que habla el Papa, para ser capaces de descubrir el verdadero sentido de la Navidad y vivirlo hasta el punto de ir hasta Belén a llevarle regalos a Jesús, pues andaluces, trabajadores incansables, atrevidos y “noveleros” como nosotros, y, ¡a mucha honra!






Broches hechos a mano por Eva de tresCandela, otra Andaluza como yo