miércoles, 30 de julio de 2014

BLANCO Y TURQUESA PARA DESCUBRIR LA COSTA AZUL FRANCESA


El sábado después de trece horas de viaje, llegamos a Marsella, en plena Costa Azul; la segunda ciudad más grande de Francia en población.
Mi visión de lo que creía que encontraría fue muy diferente de lo que encontré, sobre todo viniendo de París.
Me decepcionó ver la suciedad de los edificios, totalmente deteriorados y descuidados, al igual que sus calles y carreteras. Veníamos de un lugar donde la pulcritud de su arquitectura hacía retrotraerme en el tiempo, pudiendo transportarme mágicamente a cualquier siglo anterior.
Como nunca me doy por vencida, necesitaba encontrar la belleza de esa ciudad y la hallé en algunos monumentos increíbles.

Para descubrirlos, opté por un vestido blanco que compré justo el día antes de empezar esta ruta por Francia. Es de un tejido perforado, cortado con un escote de pico delante y redondo detrás. Va fruncido a la cintura, aportándole un toque de comodidad extra. Yo opté por sobreponer una lazada del mismo color.

 Para contrastarlo me pareció muy significativo complementarlo con turquesas en los pendientes, gargantilla, broche y anillo, todo de tresCandela.
¡Buenas noches hoy desde la Costa Blanca! Después de una intensa ruta por Francia, anoche llegamos a España.