CONSEJOS FÁCILES PARA LAVAR LA ROPA SIN QUE SE ESTROPEE


La vida de nuestras prendas depende de cómo las cuidemos, y es fundamental saber lavarlas.
No todas las prendas deben lavarse de la misma forma, con los mismos detergentes ni a la misma temperatura. Lo primero que debéis hacer es mirar la etiqueta y saber interpretar sus símbolos: La temperatura de la plancha, si sólo permite el lavado en seco, la temperatura máxima, etc.
Separad la ropa por colores, para evitar que una prenda oscura o de color fuerte os destiña y fastidie las más claras, sobre todo si es de algodón, las fibras sintéticas suelen ser más difícil que despinten.
También separarla por su composición o delicadeza, nunca mezcléis  por ejemplo, una toalla de algodón con una blusa de seda aunque ambas fuesen  blancas. La seda es sumamente delicada, y la toalla necesita una elevada temperatura junto con un detergente más agresivo para quedar limpia.
 Evitad el agua caliente siempre que no sea imprescindible. El agua fría desgasta menos las prendas y si no están muy sucias, las lava perfectamente. A partir de 40 grados, las prendas empiezan a sufrir mucho, comiéndose incluso los colores poco a poco.

Si vuestra ropa tiene alguna mancha localizada, usad un detergente específico sobre ella antes de meterla en la lavadora, así evitaréis tener que ponerle un programa más fuerte para deshaceros de ellas.

Lavad del revés todas las prendas delicadas y las de colores oscuros, así como también tenderlas, evitando siempre los rayos directos del sol que pueden estropear el color.

Una creencia errónea y que he escuchado a veces es que el agua de lluvia es buena, ni mucho menos, esa agua se evapora llevando todo tipo de impurezas, por eso, os aconsejo no dejar nunca ropa tendida a la intemperie si hay aviso de lluvia, podría ensuciarse.

Espero que estos consejos os hayan servido para conservar vuestra ropa en perfecto estado durante muchos años.

¡Feliz tarde!


Foto: www.consejosdelimpieza


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